Hoy hablamos de las bolas chinas…este recurso, tan utilizado en la terapia como en el placer,  está lleno de mitos que desde Corporal Control intentaremos aclarar.

¿Qué son las bolas chinas?, ¿cómo elegir las mejores?, ¿cuánto tiempo se deben llevar puestas?, ¿se deben usar durante el embarazo?, ¿y durante la menstruación?, ¿mejoran las relaciones sexuales?, ¿fortalecen el suelo pélvico?…. son algunas de las preguntas que seguro alguna vez te has hecho.

Y es que aunque el negocio de los “juguetes sexuales” las han explotado tanto como recurso sexual como terapéutico, ni las bolas chinas son una herramienta que proporcione placer sexual de forma directa, ni son una solución única ni válida para todo el mundo.

Y es que si tu suelo pélvico tiene exceso de tono, el uso de las bolas chinas está contraindicado,…porque aunque consiguieras introducirlas, el tono aumentaría en una especie de bloqueo o hipertonía, y si por el contrario, tienes hipotrofia o suelo pélvico debilitado, puede resultar muy frustrante el comprobar que éstas se caen o generar un bloqueo y aumento de la tensión para intentar mantenerlas.

Sin embargo los estudios sí demuestran que el uso de las mismas en adultas sanas y con un tono adecuado puede mejorar el trofismo, la vascularización y la lubricación natural, mejorando por tanto la calidad de las relaciones sexuales y previniendo posibles patologías como la incontinencia o el prolapso.

Pero…¿cómo funcionan las bolas chinas?

Las bolas chinas, son un mecanismo formado generalmente por una o dos bolas (en este caso unidas por un cordón) en cuyo interior se encuentra otra bolita más pequeña que choca contra las paredes de la bola que la contiene ante el movimiento de la mujer. Esta vibración que produce el choque de la bolita contra las paredes de la vagina, produce una contracción involuntaria y continua de los músculos que la rodean, aumentando el tono, la vascularización y la lubricación, mecanismos que mejoran la salud vaginal y previenen patologías. Esta vibración, que la mujer puede notar o no, es la que produce la activación de la musculatura que las rodea, y será necesario que nos movamos para que se pueda dar dicho movimiento, no sirviendo de nada acostarse en el sofá mientras las usamos.

¿Para quiénes están indicadas?

Las bolas chinas pueden ser un recurso terapéutico o preventivo indicado en caso de adultas sanas que quieran fortalecer su suelo pélvico o en aquellas que sufren una patología, como complemento a los tratamientos de fisioterapia del suelo pélvico.

¿Y qué medidas? ¿Qué peso? ¿De qué material las compro? ¿Una o dos bolas? ¿Cómo se usan?

La medida “normal” está en torno a los 35 mm. aunque podemos encontrar modelos más pequeños pensados para mujeres que no han dado a luz o que sientan más cómodas un tamaño menor.

En cuanto al peso, lo ideal es comenzar con un peso menor (en el mercado hay bolas desde los 28gr hasta más de 100gr), y poco a poco ir aumentándolo sin que se llegue a fatigar la musculatura o se tienda a ese bloqueo o hipertono no deseado.

En referencia a los materiales evitemos los plásticos. La silicona o el ABS/PC de grado médico de carácter hipoalergénico suponen una gran garantía de higiene que no van a provocar irritaciones ni alteraciones dermatológicas.

Como pautas de uso, puedes comenzar usando una bola más grande de poco peso y seguir con otra bola igual de tamaño pero más peso, luego dos bolas, otras más pequeñas y más pesadas, etc., variando las diferentes posibilidades que ofrezca el pack y aumentando el peso y disminuyendo el tamaño. Su lugar de colocación sería el mismo que el del tampón, dejando el cordón en el exterior para facilitar su extracción, y facilitando la introducción con un poco de lubricante.

En cuanto al tiempo, puedes comenzar por 10 minutos e ir aumentando hasta incluso una o dos horas…pero siempre que tus músculos no se fatiguen, pues como hemos indicado no buscamos un exceso de tono que puede generar hipertonía.

Una vez colocadas, sólo tienes que ponerte de pie y moverte…la gravedad y tu suelo pélvico hará el resto.

Y lo más importante, realiza una valoración de tu suelo pélvico, por fisioterapeutas especialistas, antes del uso de éste u otros recursos terapéuticos. Ell@s serán l@s que te aconsejarán el tamaño, el tiempo y la forma ideal según tus características y los objetivos que se planteen.

Cristina Salar

Doctora en Fisioterapia

Especialista en Suelo Pélvico y Actividad Física y Salud